Opinión de Cristián Held, socio fundador de TradeUs.
Considerando el gran impacto que tiene la tecnología en el mundo actual, era cosa de tiempo que ésta lograra revolucionar el sector financiero. Durante este año, el aumento de empresas que integran la tecnología y las finanzas ha posicionado a Chile como el segundo lugar más atractivo para invertir en esta nueva industria, siendo el banking, pagos y transferencias el área con mayores ingresos, según datos del reciente estudio de EY y FinteChile.
Es cierto que la tecnología se está transformando en una gran aliada en todo, pero en lo que es finanzas, es mucho más que eso: es una necesidad. Las fintech, concepto clave para referirse a las startups financieras, hoy no sólo cumplen el rol de agilizar procesos bancarios y de inversión, sino que también combaten esta especie de monopolio informativo y de acción que ejercían hasta hace algunos años las instituciones financieras, donde la confianza era una obligación más que una opción.
Dada esta situación, existe un choque entre la industria financiera tradicional y lo que ha traído la tecnología, donde la resistencia a este nuevo ecosistema es muy grande y el poco interés por financiar innovadoras ideas se mantiene. El mismo estudio mencionado con anterioridad revela que una de las limitaciones que se debe solucionar es la necesidad de regular a las empresas con un enfoque integrador y la promoción de su expansión ya que, hasta el día de hoy, compañías públicas y privadas prefieren optar por productos y servicios de la industria tradicional, dejando de lado diversas soluciones tecnológicas que podrían hacerlo incluso mucho mejor.
Creo que admitir que el futuro de la industria financiera es tecnológico es el primer paso para crear una sociedad transparente y más desarrollada. Negar el poder y los beneficios que tiene la tecnología no tiene sentido, menos cuando con ella se pueden agilizar procesos y acceder a información relevante. Este último punto nos llevó a crear TradeUs, plataforma que entrega valores de mercado en tiempo real, para la posterior gestión de su compra o venta en formato de subasta. Sabíamos que desde el banco no se obtienen estos datos ni la posibilidad de una competencia real, por lo que vimos en la tecnología el medio ideal para la solución de este conflicto.
Y así como nosotros, existen al menos 100 startups más en nuestro país que tienen por objetivo mejorar la industria financiera chilena (y también extranjera), las que están día a día impactando con nuevas innovaciones. El hecho de que un 64% de estas soluciones están escalando en ventas, es un gran indicio de que el futuro financiero tiene un nuevo rumbo exitoso.





