Por Francisco Paredes, Director comercial de Altum Lab
Muchas son las empresas que han pasado por programas de apoyo de gobierno, donde reciben
financiamiento equity-free (sin ceder participación en la propiedad) para mejorar el producto,
servicio o modelo que tiene el emprendimiento. Las iniciativas gubernamentales no siempre son
vistas con los mejores ojos por los contribuyentes, que dudan si realmente se está utilizando de
manera idónea los recursos públicos.
En la otra vereda, nos encontramos con el Venture Capital, donde la inversión privada en este tipo
de emprendimientos tiene como fin principal obtener beneficio económico para los inversores.
En ambos tipos de programas, con la inyección de capital e idealmente de conocimiento, se espera
un crecimiento exponencial de la startup, pero varias veces ocurre que no son seleccionados
proyectos con ideas que parecieran ser disruptivas.
¿Por qué mi startup no quedó seleccionada?
Una buena idea no basta para que un emprendimiento sea exitoso y muchas de estas empresas no
son seleccionadas porque carecen de características clave que permitan su crecimiento. Esto es
precisamente la causa de que un programa sea exitoso o no, si la empresa no crece, no genera
empleo ni contribuye con impuestos. No esperes ser seleccionado solo por tener una buena idea,
debes respaldarla con una estructura que permita implementar y convertirla en un modelo de
negocio sostenible.
La selección de los emprendimientos no es una tarea fácil. Miles de empresas se postulan todos
los años a los diferentes programas, es una tarea agotadora, que parece interminable. Sin
embargo, este proceso es fundamental para proyectar qué emprendimientos tienen mayor
probabilidad de éxito, donde se evalúa no solo la idea, sino el equipo, dedicación, experiencia,
modelo de negocio y contexto donde se desarrolla, además del alcance, el mercado y la
competencia. Todo este mix de atributos son los que se toman en cuenta para seleccionar, siendo
el principal problema de los programas que no han tenido la misma repercusión, pues al elegir
emprendimientos que no consideran estas características, disminuye el impacto y queda
totalmente expuesta la continuidad del programa.
Resultados a largo plazo
Varias iniciativas de gobierno para potenciar el ecosistema de emprendimiento han sido
descontinuadas, ya sea porque no se vieron resultados a corto plazo, o simplemente por cambios
de turno en el gobierno. Es fundamental que estos programas sean una política de estado a largo
plazo y que no sean interrumpidas por diferencias políticas, esto ha permitido que países con un
gran desarrollo del ecosistema se mantengan como líderes en la generación de emprendimientos
con impacto.
Pensar en obtener resultados a corto plazo solo ocurre excepcionalmente y los esfuerzos deben
concentrarse en mejorar la evaluación, asesoría y acompañamiento que se da a las startups a
medida que se le adjudican recursos.
El financiamiento es para todas las startups, y es una de las barreras más importantes en el
proceso de crecimiento, pero no la única. No son necesariamente expertos en el desarrollo de
negocios. Sus equipos – si bien pueden ser expertos en la solución – necesitan muchas veces darle
forma al modelo de negocios y pensar que una empresa se volverá sostenible en el tiempo solo
por el producto, sin generar ingresos, no es viable. Muchas empresas postulan y adquieren una y
otra vez financiamiento sin obtener resultados tangibles, pensando que potenciar el producto es
lo único importante.
En esto, muchos programas están al debe, incluso fondos de inversión que esperan crecimientos
exponenciales solo entregando financiamiento. No basta simplemente con entregar capital, sino
existe un real compromiso de abrir redes de contacto que generen nuevos negocios y valor
agregado a la startup donde están invirtiendo. Los programas que sean capaces de ofrecer un mix
entre financiamiento y un real apoyo al desarrollo del negocio son seguramente la mejor opción
para los emprendedores y para la continuidad de estos programas.





