Economia

Desarrollo de capacidades enfocadas en las estrategias de la empresa

Por María Laura Piñeiro, Gerente General Lets Pro

Como cada año, en esta época comienzan los procesos de planificación
estratégica, y de manera más o menos estructurada se definen las metas de
ventas, producción, crecimiento, rentabilidad y la forma de lograrlas.

Cuando se programan las acciones, en el documento parecen el camino indicado
al éxito, pero al ejecutarlas empezamos a encontrar distintas dificultades que no
habíamos estimado, o cuyo alcance no pudimos visualizar previamente.

El mundo de los negocios ha alcanzado una velocidad de cambio nunca antes
vista, lo que sumado a la coyuntura del país ha evidenciado la brecha de
competencias y actitudes que tienen los trabajadores, y las capacidades
necesarias para alcanzar los objetivos establecidos en los parámetros de agilidad
y costos que se requieren hoy. Encontramos grandes diferencias entre lo que
queremos y lo que podemos lograr con los recursos que tenemos, entre el ritmo
que necesitamos y el que efectivamente alcanzamos.

Esto genera frustración y cansancio de los líderes, y desmotivación y falta de
propósito en la plana funcional y operativa, ya que, si nunca se logra el resultado
esperado a pesar de amplias jornadas laborales, finalmente da lo mismo hacer
que no hacer.

Uno de los recursos que impacta fuertemente en el acortamiento de las brechas,
aunque no es el único, es formar y/o fortalecer las competencias necesarias para
que cada uno de nuestros trabajadores, en todos los niveles pueda guiar,
gestionar, planificar y ejecutar las tareas necesarias con la calidad esperada y
aumentar su productividad. Hacer bien el trabajo, alcanzar las metas propuestas,
sentir que aportas al resultado del negocio genera en los equipos compromiso y
entusiasmo, y mejora directamente la actitud hacia la empresa y el rol que se
desempeña.

Cuando la capacitación se convierte en un producto del “mesón de pedidos” no
alcanza a satisfacer ninguno de los objetivos, ni satisfacer al capacitado ni aportar
al resultado de la organización. Si logramos planificar y ejecutar adecuadamente
podremos maximizar sus beneficios, directa e indirectamente además de hacer
buen uso de los incentivos que ofrece Chile a través de la franquicia tributaria que
gestiona SENCE.

Incluso en momentos como hoy, en que la tecnología puede ser el eje central del
negocio, el diferencial siempre lo marcará el desempeño del equipo, tanto en la
instalación y operación de estas tecnologías como en el servicio que podamos
ofrecer, por eso es que la estrategia de gestión de capital humano debe ser
coherente, consistente y estar alineada a los objetivos del corto, mediano y largo
plazo de la organización.

Entonces, si tenemos una estrategia de desarrollo de las personas que
acompañe a la del negocio, y la operamos consistentemente, podremos
apalancar nuestros desafíos, y contar con las capacidades necesarias en nuestros
líderes y sus equipos que nos permitan visibilizar los planes que hoy estamos
soñando!

Si ya se definió el plan para el 2023, puedes aprovechar estos dos últimos meses
del año y principios del siguiente para iniciar la entrega de las herramientas a tus
trabajadores para que inicien el año en las mejores condiciones para hacer de la
estrategia una realidad. Como dice Marie Forleo, “La clave del éxito es empezar
antes de estar listo.”

 

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