Tecnología

Compartir el espacio de trabajo, la nueva clave para un emprendimiento exitoso

¿Qué podría tener en común un e-commerce que ofrece productos y servicios de empresas B y una compañía que entrega soluciones biotecnológicas para optimizar procesos mineros? Pues que ambos conviven día a día entre sí en un espacio de trabajo colaborativo.

La casa matriz de CasaCo abrió hace tres años y medio con el objetivo de ser un espacio donde convergen mentes y proyectos innovadores. “Trabajamos bajo un modelo de colaboración que consiste en generar espacios en que los emprendedores se apoyan, comparten contactos y se traspasan información. Muchos de nuestros emprendedores nos explicitan que una de las razones por las que han logrado llegar a donde están es por haber estado insertos en esta comunidad”, comenta Catalina Boetsch, cofundadora de CasaCo (casaco.org).

Dentro del último ranking de las 100 mujeres líderes de Chile, cuatro de ellas conviven en en este espacio colaborativo: Josefa Monge, presidenta de Sistema B Chile; Eloisa Silva, cofundadora del e-commerce nacional Birus; Komal Dadlani, cofundadora de la plataforma web que convierte smartphones en instrumentos científicos, Lab4u; y Pamela Chávez, GG de Aguamarina, empresa que entrega soluciones biotecnológicas para optimizar procesos mineros y disminuir el daño al medio ambiente.

Komal Dadlani, la cofundadora de Lab4u, empresa que ganó el premio Ashoka Fellow 2018 y el QS Reimagine Education en la categoría de herramientas tecnológicas para la enseñanza y el aprendizaje, señala que parte del éxito que han tenido es gracias a la red que produce CasaCo. “En el ámbito laboral, los contactos de clientes, inversionistas y partners que se generan en este espacio son una red valiosa para que emprender sea más fácil”, agrega.

Un emprendimiento que tuvo éxito en el pasado World Summit Awards en la categoría Learning & Education fue GameLab, que desarrollan simuladores y videojuegos para aprender negocios y que residen en CasaCo desde hace un tiempo. Bárbara Achondo, COO de la compañía afirma que lo interesante de trabajar en esta modalidad es que se convive con otros iguales a ti en cuanto al proceso que están llevando: “cuando estás emprendiendo, es difícil ver, en medio de la locura, si hay otras empresas que están en tu misma situación. Acá lo vemos, porque las puertas están siempre abiertas para pedir ayuda a quienes van más adelante y ofrecerla a quienes van más atrás”.

En este lugar se pueden encontrar empresas ya consolidadas hasta emprendimientos que recién comienzan, quienes conviven apoyándose mutuamente. “CasaCo es nuestra primera oficina antes éramos una startup de garage. El cambio ha sido muy bueno, porque se siente que estamos remando todos para el mismo lado y eso genera energía en los momentos complicados. El equipo está contento”, sostiene Bernardo Bacigalupo, cofundador de AllRide, aplicación que junta a viajeros con una misma ruta para compartir automóviles, quienes ganaron el premio Smart Cities del programa Sé Santiago de CORFO.

Boetsch explica que para ser parte de esta comunidad de CasaCo se debe postular con un único requisito excluyente: llevar mínimo un año causando un impacto positivo en alguna industria nacional. Además, debido a su modelo de base, deben estar dispuestos a hacer de la colaboración una práctica diaria. “Para nosotros ser miembros de CasaCo es parte importante de lo que estamos construyendo. Nuestros valores son la bondad y la colaboración, así que las sinergias de CasaCo basadas en colaboración son fundamentales y nos han ayudado a consolidar el equipo, clientes y nuevas ideas”, desarrolla Eloisa Silva, cofundadora de Birus.

Además de la casa matriz ubicada en Alcántara, poseen otro edificio en la calle Presidente Errázuriz, teniendo en total unas 30 empresas que conviven diariamente entre ellas. “La receta es muy fácil: rodearse de gente que te apoye y entienda, y así, recuperar la capacidad de disfrutar de lo que se hace”, concluye la cofundadora de CasaCo (casaco.org).

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