Economia

VENDEN MÁS, PERO PUEDEN QUEDARSE SIN DINERO PARA PAGAR SUELDOS: LA PARADOJA QUE GOLPEA A LAS EMPRESAS

El 58% de las facturas entre empresas en Chile se paga fuera del plazo legal y el 95,7% de las compañías reconoce tener clientes morosos. Expertos advierten que una empresa puede aumentar sus ventas, mostrar utilidades y, aun así, enfrentar dificultades para pagar remuneraciones, proveedores, impuestos y créditos.

Santiago de Chile, julio de 2026.- Venden más, consiguen nuevos clientes y aumentan su facturación, pero cuando llega fin de mes no tienen suficiente dinero disponible para pagar sueldos, proveedores, impuestos o créditos.

Esta paradoja está afectando a empresas que parecen crecer de manera saludable, pero cuyo dinero permanece atrapado durante semanas o meses en facturas que todavía no han sido pagadas.

El informe Comportamiento de Pago entre Empresas en Chile 2026, basado en más de 1,35 millones de facturas emitidas durante 2025, reveló que el 58% se pagó fuera del plazo legal. El atraso promedio alcanzó los 21,54 días, mientras que las facturas vencidas que continuaban impagas aumentaron un 66%.

A esto se suma que el 95,7% de las empresas reconoce tener clientes morosos, una situación que puede generar un descalce peligroso entre el momento en que una compañía debe pagar sus obligaciones y la fecha en que finalmente recibe el dinero de sus ventas.

“Muchas empresas confunden facturación con liquidez. Vender no significa tener dinero disponible. Es posible crecer, mostrar buenos resultados contables y, al mismo tiempo, acercarse a una crisis financiera porque los clientes pagan después de que vencen los sueldos, los impuestos y las obligaciones con proveedores”, explica María Angélica Abuawad, fundadora y directora ejecutiva de A&M Solutions, ingeniera comercial, máster en Finanzas y ex CFO.

LAS PRIMERAS SEÑALES DE ALERTA

Uno de los primeros síntomas aparece cuando las ventas suben, pero el saldo disponible en las cuentas bancarias comienza a disminuir.

También debe encender las alarmas que las cuentas por cobrar crezcan más rápido que la facturación, que la empresa empiece a utilizar líneas de crédito para financiar gastos operacionales o que deba postergar pagos a proveedores e impuestos para alcanzar a cubrir las remuneraciones.

“Facturar no es lo mismo que tener dinero en la cuenta. Si los clientes pagan tarde y las obligaciones vencen antes, se produce un hoyo de caja que alguien debe financiar. La empresa termina utilizando créditos, recursos de los dueños o postergando pagos para mantener la operación”, advierte Abuawad.

El problema puede agravarse precisamente cuando una compañía comienza a crecer. Para atender nuevos clientes debe contratar trabajadores, comprar mercadería, aumentar el inventario o incrementar la producción antes de recibir el pago de las ventas.

“Crecer consume caja. Mientras más rápido se expande un negocio, más importante es saber cuándo cobrará y cuánto deberá desembolsar durante las semanas y meses siguientes. Un crecimiento sin planificación puede terminar debilitando financieramente a una empresa que, en el papel, parece exitosa”, señala la ejecutiva.

LOS SECTORES MÁS EXPUESTOS

Las empresas que trabajan con plazos de pago extensos son las más vulnerables a este tipo de crisis.

Entre ellas se encuentran compañías de la construcción, distribución, manufactura, proveedores del Estado, firmas que trabajan para grandes corporaciones y empresas que venden productos o servicios a cadenas de retail.

En estos sectores, los pagos pueden realizarse a 60, 90 o incluso más días, mientras que las remuneraciones, impuestos, cotizaciones, arriendos y cuentas de proveedores deben cubrirse mensualmente.

“El descalce se produce porque la empresa tiene gastos permanentes, pero sus ingresos llegan mucho después. Cuando no existe suficiente capital de trabajo o una planificación financiera adecuada, una pyme puede comenzar a enfrentar dificultades en muy pocos meses”, sostiene la fundadora de A&M Solutions.

El mayor riesgo no es necesariamente la falta de clientes o ventas. Una empresa puede tener pedidos, contratos y facturas emitidas, pero no contar con los recursos necesarios para sostener la operación mientras espera que le paguen.

Durante 2025, 530 micro y pequeñas empresas iniciaron procesos de liquidación simplificada, lo que representó un aumento de 49% respecto del año anterior.

EMPRESAS RENTABLES QUE DEBEN ENDEUDARSE PARA SOBREVIVIR

La falta de liquidez también afecta a compañías que presentan utilidades en sus estados financieros.

A&M Solutions ha identificado casos de empresas rentables que debieron recurrir a créditos de corto plazo, renegociar obligaciones con proveedores o enfrentar dificultades para pagar remuneraciones debido a una mala administración de su capital de trabajo.

“Hemos visto empresas con buenos resultados contables que debieron endeudarse para mantener su operación. En la mayoría de los casos, el problema no estaba en la rentabilidad del negocio, sino en un crecimiento acelerado sin planificación, clientes que pagaban fuera de plazo o una gestión deficiente de las cuentas por cobrar”, explica Abuawad.

El principal error de muchos dueños es asumir que vender más significa automáticamente que la empresa está mejor financieramente.

Algunas compañías aceptan plazos de pago demasiado extensos para cerrar nuevos negocios, aumentan rápidamente sus costos fijos, contratan más personal o acumulan inventario sin calcular cuánto dinero necesitarán para financiar esa expansión.

“El crecimiento saludable requiere un equilibrio entre ventas, rentabilidad y liquidez. Una empresa puede vender mucho, pero perder dinero en determinados productos. También puede ser rentable, pero no tener caja. Cuando uno de esos tres elementos falla, el negocio entra en una zona de riesgo”, advierte la especialista.

QUÉ HACER ANTES DE QUEDARSE SIN DINERO

Cuando una empresa teme no contar con recursos para cubrir las próximas remuneraciones, la primera medida es elaborar un flujo de caja diario o semanal.

Esta herramienta debe mostrar cuánto dinero ingresará, cuáles son las obligaciones que vencerán y en qué momento podría producirse un déficit.

La segunda acción es acelerar la cobranza, contactar a los clientes morosos, negociar anticipos cuando sea posible y revisar cada una de las facturas pendientes.

También se deben priorizar los pagos críticos, renegociar obligaciones que puedan aplazarse y buscar alternativas de financiamiento antes de que la falta de dinero se transforme en una emergencia.

“Antes de pedir otro crédito, la empresa debe saber por qué le falta dinero. Si no identifica la causa, el financiamiento solamente posterga el problema y agrega una nueva cuota que deberá pagar en el futuro”, sostiene Abuawad.

A&M Solutions recomienda además controlar los costos, revisar qué productos o servicios generan realmente rentabilidad, ordenar las cuentas por cobrar y proyectar distintos escenarios financieros.

La consultora implementa presupuestos, flujos de caja, sistemas de control de gestión, ERP y automatizaciones que permiten reunir la información financiera y tomar decisiones con datos actualizados.

“Cuando una empresa espera hasta quedarse sin caja, sus alternativas son mucho más limitadas y costosas. La liquidez no es un asunto exclusivo del área financiera: es la capacidad que tiene una organización para pagar, seguir operando y mantenerse viva”, afirma la ejecutiva.

La diferencia entre una compañía que supera una crisis y otra que debe endeudarse o cerrar puede estar en su capacidad para anticipar el momento en que faltará dinero.

“Las ventas demuestran que existen clientes, pero la caja es la que permite pagar sueldos, proveedores e impuestos. Hoy, gestionar el dinero disponible es tan importante como vender. Una empresa puede ser rentable en sus estados financieros, pero si no administra correctamente su flujo de caja, puede poner en riesgo su continuidad”, concluye María Angélica Abuawad, fundadora y directora ejecutiva de A&M Solutions.

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