El IPC de julio mostró una variación de 0,1% y llevó la inflación a doce meses a 3,5%, mientras los costos laborales acumulan un aumento interanual de 8,4%. En este escenario, expertos desarrollaron una guía con cinco medidas para detectar pérdidas, reducir reprocesos y mejorar la gestión de sus operaciones.
La inflación chilena continúa acercándose al rango de referencia del Banco Central. En julio, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación mensual de 0,1%, acumuló un alza de 2,9% durante el año y llegó a 3,5% en doce meses. Entre las principales incidencias del mes estuvieron los aumentos en alimentos y bebidas no alcohólicas y vivienda y servicios básicos, mientras transporte registró una disminución.
Sin embargo, la moderación de la inflación no implica que todas las presiones sobre los costos empresariales hayan desaparecido. El Índice Nominal de Costos Laborales registró en junio un aumento interanual de 8,4%, mientras el Índice Nominal de Remuneraciones creció 7,7%.
La diferencia entre ambos indicadores plantea un desafío especialmente relevante para las organizaciones intensivas en trabajo: mientras el entorno inflacionario comienza a estabilizarse, el costo asociado a mantener y operar una fuerza laboral continúa creciendo a un ritmo significativamente mayor.
Para las empresas, la combinación de estas cifras plantea una pregunta concreta: si el costo del trabajo aumenta con mayor rapidez que la productividad, ¿dónde pueden encontrar nuevas fuentes de rentabilidad sin reducir su capacidad operativa?
Una guía para aumentar el valor de cada hora de trabajo
Frente a este escenario, la plataforma chilena de gestión de operaciones DataScope, que ayuda a las empresas a ganar visibilidad de sus operaciones y tomar mejores decisiones a tiempo, a través de la digitalización de sus procesos, desarrolló una guía práctica para que las empresas puedan identificar oportunidades de productividad dentro de sus propias operaciones.
Paso 1: Identificar dónde se pierde tiempo productivo
Cuando los costos laborales aumentan, el tiempo adquiere un valor económico mayor. Por eso, el primer paso es identificar cuánto de la jornada de los equipos se destina efectivamente a actividades que generan valor y cuánto se consume en esperas, traslados innecesarios entre distintos puntos de la operación, búsqueda de información, registros duplicados o correcciones.
La recomendación es medir el tiempo que requieren los principales procesos antes de intentar modificarlos. Sin una línea base, resulta difícil saber qué actividades están generando las mayores pérdidas.
Paso 2: Detectar y reducir los reprocesos
Un error en terreno no termina necesariamente cuando se corrige: puede implicar una segunda visita, nuevas horas de trabajo, traslado de personal, revisión de documentos o duplicación de tareas.
Por eso, DataScope recomienda identificar cuáles son los procesos que generan mayor cantidad de correcciones y determinar cuánto tiempo y recursos adicionales demanda cada reproceso.
El objetivo no es simplemente hacer más rápido un proceso, sino evitar que una misma tarea tenga que ejecutarse dos o más veces.
Paso 3: Digitalizar las tareas que todavía consumen horas de trabajo administrativo
La productividad laboral no depende exclusivamente de cuánto trabaja una persona, sino de las herramientas y procesos con los que cuenta para realizar su trabajo. La Comisión Nacional de Evaluación y Productividad (CNEP) estima que la productividad laboral creció 1,6% en 2025, mientras las horas efectivamente trabajadas aumentaron cerca de 0,8%. Es decir, parte del crecimiento de la producción se explicó por generar más valor con un aumento menor de las horas trabajadas.
En este contexto, eliminar tareas manuales y registros duplicados puede liberar tiempo para actividades de mayor valor.
La recomendación es revisar procesos que todavía dependen de formularios en papel, planillas independientes o consolidaciones manuales y evaluar cuáles pueden digitalizarse o automatizarse.
Paso 4: Convertir la información de la operación en decisiones a tiempo
Recopilar datos no es suficiente. El valor aparece cuando esa información permite detectar un problema, comparar resultados o tomar una decisión antes de que el costo aumente. Esto resulta especialmente relevante en operaciones distribuidas o de terreno, donde una desviación puede permanecer invisible durante días si los datos se consolidan manualmente. En operaciones de manufactura, por ejemplo, detectar un reproceso a tiempo puede significar evitar la pérdida de un lote completo.
La recomendación es definir previamente qué indicadores necesitan conocer los responsables de cada operación y con qué frecuencia deben recibirlos. La información debe llegar a quien toma decisiones cuando todavía existe margen para actuar.
Paso 5: Medir cuánto valor genera cada mejora
La productividad debe transformarse en una métrica de gestión y no quedar como una declaración general. La propia CNEP en 2025 estimó que cerca de una cuarta parte del crecimiento económico proyectado para ese año se explicaba por mejoras de eficiencia.
Por eso, DataScope recomienda medir el resultado económico de cada mejora implementada: horas ahorradas, disminución de reprocesos, reducción de errores, menor tiempo de respuesta o mayor cantidad de tareas completadas con los mismos recursos.
De esta manera, la productividad deja de ser un indicador abstracto y se transforma en una herramienta concreta para proteger los márgenes.
La oportunidad está en la operación
La moderación de la inflación ofrece un escenario más favorable para las empresas, pero no elimina las presiones derivadas de los mayores costos laborales. En este contexto, mejorar la productividad puede convertirse en una de las vías más concretas para sostener la rentabilidad sin trasladar todo el aumento de costos a precios ni reducir necesariamente la capacidad de operación.
“Que la inflación se esté moderando es una buena noticia para las empresas, pero no resuelve por sí sola el desafío de los costos; si mantener una hora de trabajo cuesta cada vez más y la productividad avanza a un ritmo menor, las organizaciones necesitan encontrar dentro de sus propias operaciones espacios para generar más valor con los mismos recursos”, explica Carlos Carvajal, cofundador de DataScope.
Y agrega: “Eso implica saber dónde se pierde tiempo, qué tareas pueden simplificarse y qué procesos están generando costos que muchas veces no aparecen en los presupuestos, pero sí terminan afectando los márgenes“.
Sobre DataScope
DataScope es una plataforma de gestión del trabajo en terreno. Permite a las empresas capturar información en el momento en que ocurre, consolidar sus procesos y ganar visibilidad para tomar mejores decisiones a tiempo, a través de formularios móviles, flujos de trabajo y datos en tiempo real. Es utilizada en procesos de inspección, mantenimiento, seguridad laboral y control de calidad, funciona sin conexión y se adapta al proceso de cada cliente. Con más de 300.000 usuarios en 17 países, la compañía continúa expandiendo su presencia en América Latina.





