Innovacion

Crean en Chile la primera bolsa que se degrada con el agua

La empresa chilena Solubag ha creado un nuevo material para sustituir al plástico, un producto amigable con el medioambiente que se degrada al diluirse en agua pero sin contaminarla.

El uso de plástico en el planeta está causando estragos en el medio ambiente, tanto que se ha convertido en un problema mundial y muchos países han prohibido o puesto impedimentos en su uso. Según un estudio de la revista científica Science, “calculamos que en 2010 fueron generadas, a lo largo de 192 países costeros, 275 millones de toneladas métricas (MT) de desperdicio plástico, con de 4,8 a 12,7 millones de MT de plástico dispersas en el océano”.

No obstante, todo este desperdicio y contaminación podría ser un tema del pasado en unos años, todo gracias al invento de Roberto Astete y Cristian Olivares, quienes han creado una bolsa plástica que es degradable al contacto con el agua y no contamina.

Roberto Astete, gerente general de la empresa, explicó que tras mucho tiempo de estudiar la industria y “considerando que al año se usan alrededor de un trillón de bolsas plásticas a nivel global, nos dimos cuenta que no se había desarrollado en el plano masivo la idea de hacer un producto cotidiano en base a insumos que no fueran nocivos para nuestro entorno”.

La solución puede hallarse en la firma chinela Solubag, la empresa que realiza bolsas en base a alcohol polivinílico (PVA) además de otros elementos. Estos materiales permiten que las bolsas se disuelvan con agua en minutos, quedando con esta disolución solamente carbono en el líquido, un elemento benigno para los humanos, aspecto que muchas otras opciones a las bolsas plásticas no recogen.

Cristian Olivares, gerente comercial de Solubag, comentó al respecto que “la gran diferencia de este producto es que, al ser desarrollado con estos materiales, no contienen ningún derivado del petróleo, lo cual se ajusta perfecto al proyecto de ley que se está llevando a cabo en Chile para prohibirlas en el comercio, cumpliendo estándares mundiales”.

La gran ventaja medioambiental de este nuevo producto trata de que, al no ser un derivado del petróleo, no contamina. Además, mientras que los plásticos tardan entre 150 a 500 años en degradarse, este nuevo material tarda minutos, pudiendo decidir cada uno cómo y cuándo destruirlo.

Incluso pueden determinar la temperatura en la que se degradará este material (cambiando la formulación de la materia prima), un hecho importante si se piensa en llevar la compra en este tipo de bolsas en un día lluvioso.

La fabricación de estas bolsas ya está en marcha, aunque por ahora se apilan en bodegas. Aunque el problema todavía es el precio, desde la empresa comentan que si se crearan en producciones mayores (como realizadas a través de las mismas empresas donde se fabrican las bolsas de plástico) podrían tener el mismo precio que las actuales.

Solubag fue la empresa ganadora de la SingularityU Chile Summit 2018, y ya cuenta con patentes internacionales en trámite. Además, Solubag ha concluido con éxito tests y cuenta con certificaciones de su producto, como el realizado por el estadounidense FDA (Food and Drug Administration) quienes realizaron la comprobación de que este producto no es dañino para el organismo humano.

Además, esta empresa está tratando de expandirse a mercados internacionales. Habiendo comenzado su etapa de investigación en China (donde buscaron un lugar para generar alianzas comerciales, pedir asesoramiento de expertos químicos y donde poder trabajar con las últimas tecnologías), actualmente tratan de entrar en países como Colombia, Ecuador, Panamá o la República Checa.

Noticia_Solubag_2

Otros usos del nuevo material

La investigación de este material comenzó con experimentos para fabricar detergente biodegradable, ya que consideraban un problema que no existiera una dosis genérica de detergente al depender de la concentración en las diferentes marcas.

Fue a partir de ahí cuando decidieron crear un producto biodegradable que fuera rápido en el tiempo, pero sobre todo benigno para el medioambiente. Y así se crearon las cápsulas solubles para detergente de lavarropas. Sin embargo, según sus creadores, la fórmula con la que trabajan permite crear cualquier material plástico, por lo que trabajan en la fabricación de cubiertos, platos o envases.

Pero no todos sus productos se encasillan en las bolsas o envases de plástico, también cuentan con telas que se degradan al contacto con el agua caliente. De esta forma sus miras están puestas también en los hospitales, donde ya han vendido algunas sábanas desechables que se disuelven con agua.

Otros productos para hospitales con este producto pueden ser protectores de camillas, batas y gorros del personal médico y pacientes, unos objetos que suelen ser de uso único, por lo que este nuevo material es el ideal para sustituir todo este plástico.

Aunque la producción y su acogida en un mercado global dependa de los consumidores y fabricantes, se espera que la conciencia medioambiental sea un factor clave para su éxito. De hecho, desde la empresa recuerdan que su gran innovación es que el producto es biodegradable, además de que las materias primas han sido sometidas a estudios que demuestran que son 100% amigables con el medioambiente.


Escrito por Raquel Lop. Imágenes cortesía de Dustan Woodhouse / Unsplash

 

La entrada Crean en Chile la primera bolsa que se degrada con el agua aparece primero en innovacion.cl.

Comenta con Facebook